Como se puede ver en el mapa de arriba, así se dividen las redes de conexión del Aveiro Tech City Living Lab (ATCLL), que se organiza como una plataforma urbana altamente integrada que da servicios inteligentes en tiempo real:
En primer lugar, el sistema de detección que incluye dispositivos desplegados por toda la ciudad que recogen información diversa: desde datos de tráfico y ambientales hasta imágenes o señales acústicas, junto con servicios que realizan la fusión y análisis de estos datos.
Luego, se suman los vehículos conectados, tanto públicos como privados, que circulan por la ciudad. Algunos de ellos cuentan con capacidades de conducción autónoma, mientras que otros, como los autobuses municipales, están equipados con tecnologías de geolocalización y comunicación para integrarse en el sistema.
La conectividad y el procesamiento de la información se sostienen a través de una red privada 5G combinada con capacidades de edge computing, redes definidas por software (SDN) e infraestructura de comunicación vehicular (V2X), que permiten la transmisión eficiente de datos entre los distintos nodos urbanos. Esta red de acceso se conecta con la red central mediante una estructura de backhaul mallada, basada en fibra óptica, enlaces de ondas milimétricas y, en algunos casos, conectividad satelital.
En el núcleo del sistema se encuentra una plataforma de backend y servicios de datos, construida sobre estándares como NGSI-LD, que permite el procesamiento avanzado de la información y su uso para alimentar servicios urbanos inteligentes. Esta plataforma, además, está federada dentro del ecosistema europeo Fed4FIRE+, lo que permite su integración y colaboración con otros laboratorios y bancos de pruebas internacionales.
El resultado es una arquitectura abierta, modular y preparada para escalar, que convierte a Aveiro en un referente europeo en el desarrollo de entornos urbanos conectados.












